sábado, 20 de febrero de 2016

Composición de la Materia


Por su composición, la materia se clasifica en sustancias puras y mezclas. En el siguiente esquema se muestra una clasificación general de la materia: 

   

  
Sustancias puras.
En estas, la composición es fija o estable, pues están constituidas por átomos de un mismo elemento o por la combinación de átomos de diferentes elementos en proporciones definidas y constantes, formando compuestos.
Elementos
Están representados en la tabla periódica y son sustancias simples que no pueden descomponerse por métodos químicos ordinarios en algo más sencillo.
          
Los químicos dividen los 118 elementos de la tabla periódica de múltiples maneras. Una forma común de hacerlo es clasificar los elementos en cuatro grupos: Metales (92), No metales (10), Metaloides (9) y Gases Nobles (7).
            
Cuando se estudian las propiedades físicas y químicas de los más de 100 elementos hasta ahora conocidos se observa que exhiben una gran diversidad de propiedades; sin embargo, existen algunas características comunes, tanto físicas como químicas, que permiten hacer una división específica de los elementos.

Metales

Los elementos sólidos (excepto el mercurio) que exhiben lustre metálico, son maleables (pueden transformarse en láminas), dúctiles (pueden estirarse en alambres), duros (resistencia a cambiar de forma), tenaces (resistencia a romperse), elevada conductividad térmica y eléctrica, tienen un punto de fusión y de ebullición elevado y se combinan entre sí en cualquier proporción, además de formar aleaciones, se clasifican como metales.

Mira a tu alrededor y observarás metales en puertas, monedas, automóviles, estufas, o en los pantalones, como en los cierres y los broches. Los elementos metálicos más abundantes en la corteza terrestre son el aluminio y el hierro. Aproximadamente tres cuartas partes del total de los elementos se clasifican como metales.

No metales.
Los elementos sólidos, líquidos y gaseosos, que son malos conductores de la energía eléctrica, buenos aislantes del calor, no son dúctiles, son quebradizos, poseen puntos de fusión y ebullición bajos y baja densidad,  se clasifican como no metales.

Puedes apreciar, principalmente, no metales en los alimentos, en la atmósfera, en los bosques, en el mar o en tu cuerpo. Los no metales más abundantes en la corteza terrestre son el oxígeno y el silicio. En el Universo es el hidrógeno.
           
Metaloides: Son nueve elementos que se encuentran a ambos lados de la línea escalonada que divide a la Tabla periódica en metales y no metales y que poseen propiedades metálicas y no metálicas. El aluminio, como excepción no es un metaloide pues sus propiedades son marcadamente metálicas. Los metaloides son: el Boro, el Silicio, el Germanio, el Arsénico, el Antimonio, el Telurio, el Polonio, el Astato y el Efelio.     

Algunos metaloides son semiconductores, es decir, sustancias que conducen la electricidad en cierto grado pero no con tanta facilidad como los metales, y son utilizados para fabricar transistores, chips de circuitos integrados y celdas solares.

Gases Nobles: Son siete elementos, todos gases, ubicados en la última columna del extremo derecho de la Tabla Periódica y existen en la naturaleza en estado libre. Son relativamente no reactivos, es decir, difícilmente forman compuestos con los demás elementos de la tabla periódica y con ellos mismos. Durante muchos años no se conoció ningún compuesto en donde interviniera algún gas noble, sin embargo, en 1963, Neil Bartlett, logro producir un Fluoruro de Xenón, posteriormente se lograron producir además algunos óxidos y fluoruros de xenón y kriptón. Los gases Nobles son: Helio, Neón, Argón, Kriptón, Xenón, radón y Oberón.            

Compuestos
Los compuestos están formados por la unión química de dos o más elementos en proporciones definidas y constantes, combinándose de tal manera que ya no es posible identificar a los elementos por sus propiedades originales e individuales, y solo mediante la acción química se pueden separar. Algunos ejemplos de compuestos son el cloruro de sodio (sal de mesa), el óxido de calcio (cal), la sacarosa (azúcar), etc.

Mezclas o Sistemas Dispersos.       
Son el resultado de la unión física de dos o más sustancias, ya sean elementos o compuestos, que al unirse conservan sus propiedades individuales. La composición de las mezclas es variable y sus componentes se pueden separar por medios físicos o mecánicos. Existen dos tipos de mezclas:

a) Las mezclas homogéneas, también conocidas como soluciones, se componen de una sola fase, observándose uniformidad en todas sus partes. Estas pueden presentarse en los tres estados físicos: un ejemplo de una solución sólida es el bronce, que está formado por cobre y estaño; una solución en estado líquido puede ser la mezcla de alcohol con agua, y finalmente, una solución gaseosa se presenta cuando se mezclan dos o más gases como es el caso del aire.

b) Las mezclas heterogéneas, son aquella en que sus componentes presentan dos o más fases, los cuales se pueden observar por métodos visuales.   

Los sistemas dispersos son aquellos que se forman al mezclarse dos sustancias: una de ellas se encuentra en mayor cantidad y se conoce como fase dispersora y la otra en menor cantidad que la primera y que se llama fase dispersa.

En función del tamaño de las partículas de la fase dispersa, los sistemas dispersos se clasifican en tres tipos: soluciones, coloides y suspensiones.


Para comprender mejor este tema, observa con atención el siguiente vídeo:



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